Comunicación Trascendente | Cuando los cómicos participan como uno más en el debate político. Black Mirror 02×02
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Cuando los cómicos participan como uno más en el debate político. Black Mirror 02×02

Argumento

Los programas de entretenimiento que comentan la actualidad, están a la orden del día, y comentar, o burlarse de los políticos, es parte de su guion. También es común ver en esos programas personajes de ficción, en humoristas que representan un papel o con mascotas animadas a las que otros humoristas dan vida. Este capítulo explora los límites de este concepto: Waldo, un personaje animado de un programa de humor, se va haciendo cada vez más popular por su forma vulgar de tratar a los políticos y su discurso populista. Gracias a esta fama lleva a condicionar el discurso político hasta el punto de presentarse, el personaje de ficción, como candidato a las elecciones. Finalmente las empresas se interesarán por el fenómeno de Waldo para exportarlo a otros países y manipular la política manipulando a su pueblo.

¿Quién está detrás del personaje? ¿Quién es el que tiene la responsabilidad de dar la cara?

Si se trata de una marioneta animada ¿importa mucho quién le da vida, o es reemplazable?, y si quien le da vida no importa, ¿quién genera sus ideas y pensamientos, esos que la gente sigue con devoción? ¿No será eso lo que nos está pasando con la política actualmente? Tal vez seguimos a personajes que parecen reales por ser de carne y hueso, pero no son más que marionetas de las empresas, caricaturas de lo que a cierto público le atrae para conseguir arrastrar a las ovejas hacia el lugar adecuado.

¿Es más democrático el sistema en el que más gente puede votar? Es interesante la comparación que hacen en el capítulo cuando dice: “La democracia del pueblo se refleja en Youtube: los votos de la gente hacen que el vídeo más visto sea el de un perro que canta a pedos un himno”. Sin un criterio formado, las votaciones son un arma para los que manipulan al rebaño.

¿Estamos al servicio de los demás o al servicio de nuestro orgullo y fama? Ese es tal vez el problema de los políticos y los humoristas que nos gobiernan actualmente, que confunden su vocación de servicio a los demás.

¿Conoces humoristas que estén, condicionando el pensamiento del país? ¿les votarías?

¿Se parece Waldo a Jesús?

Podemos tener una imagen de Jesús ideal, siempre sonriendo y haciendo cosas bonitas, pero en realidad se enfrentaba también con dureza a los dirigentes de su tiempo, les insultaba y dejaba en evidencia delante del pueblo, pero ¿lo hacía como Waldo?

No, Jesús insulta y hace crítica a los fariseos y sumos sacerdotes, pero no busca desvirtuar la estructura. Jesús se compromete, da la vida, no se esconde tras su personaje. Insulta a los fariseos, sí, pero no para reírse de ellos y ganar el aplauso del pueblo. El humorista acaba humillado y olvidado, Jesús muere humillado pero recordado para siempre y otros le siguen, y trasciende el amor y la construcción del Reino, no el odio y la destrucción.

  • “No he venido a abolir la ley y los profetas, sino a darles plenitud” Mt 5:17
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